Sobre mí

Soy Pilar y ando detrás de Psicomotiva.

Desde que soy consciente y recuerdo, me ha interesado la mente humana, las relaciones, los sentimientos, la procedencia de los pensamientos.  Me preguntaba el porqué del sufrimiento, me inquietaba sentirlo, ver cómo lo sentían otras personas muy cercanas y no saber resolverlo.

Mi infancia fue pura emoción y sentimiento.  Necesitaba mucho cariño y siempre me quedaba con la sensación de no tener el suficiente,… todas las ofensas me llegaban al corazón como flechas que se clavaban con un gran dolor,…

Así fui llegando a la pubertad, la adolescencia, y el corazón se iba llenando de amor, de cariño, de experiencias,… pero también de resentimiento, de pena, de rabia, de soledad, de incomprensión…

Se iba acercando el momento de decidir que quería estudiar… y lo tenía claro,… HOSTELERÍA. Me gustaba cocinar y quería estudiar algo rápido para comenzar a trabajar y ser independiente. En ese momento pensaba que, mientras trabajaba podría estudiar en la universidad.

Mi padre me animó a estudiar una carrera y continuar con la cocina en mis tiempos libres, y tras pensarlo y no elegir la que él esperaba, me decanté por PSICOLOGÍA. Vi la oportunidad de dar respuesta a todas las preguntas que venía arrastrando desde la infancia. Veía una puerta que se abría para aprender sobre la mente humana, entenderme y entender a los demás. Una luz se encendió y aunque había cursado letras puras, me metí en una carrera de ciencias! La cocina nunca me abandonó, al revés, cada vez iba cocinando más y más. La cocina siempre me ha regalado grandes alegrías y me ha acompañado en más de un momento de melancolía y tristeza. Y gracias papá por animarme a estudiar, aunque no te gustara mi elección. 

Me gustó estudiar Psicología, aunque la carrera estuvo llena de momentos de dudas, fracasos,…Había momentos muy buenos, de fuerza de voluntad, de grandes lecciones de vida y, aunque no pude dar respuesta a muchas de las preguntas con las que llegué, sí había bajado la lista y, aún sin saberlo, estaba en el buen camino para seguir encontrando más respuestas.

Un profesor de la universidad al que admiré de verdad, Eduardo Chamorro, me mostró otra cara diferente de la psicología, el psicoanálisis, y me dio el empujón que necesitaba para continuar en el camino. En una tutoría de la asignatura me dijo que tenía el Don del Terapeuta. Cuántas veces me he acordado de esas palabras desde entonces…. Todavía me siguen dando fuerza a día de hoy. No sería la única vez que alguien me dijera esto.  Me enseñó que mi sensibilidad  me ayudaría a captar las emociones de las personas, y ayudar a entenderlas, aceptarlas y sanarlas. Nunca olvidaré lo terapeúticos que me resultaron todos los trabajos de escritura que realicé durante ese año y que sigo aplicando y recomendando. La escritura sana el alma.

Una vez terminada la carrera, quería ejercer.  Tenía claro que lo mío era la clínica, atender directamente a los pacientes, acompañar a las personas en el camino de hacer consciente lo inconsciente. Pero pensé que no estaba preparada con los conocimientos de la carrera, y me embarqué en un Máster de la especialidad de clínica, donde amplié conocimientos y se me abrió mi primera “puerta” para ver pacientes, ¡cobrando! y lo hice bien,…. madre mía, que alegría de vivir!!!

Pero tenía muchas ganas de aprender más cosas  y fui aprendiendo nuevas técnicas de psicoanálisis,humanismo, PNL,… en fin,… un sinfín de conocimientos que poco a poco he ido uniendo en una psicología integral.

Aún no me quedé ahí,… comencé a ver la relación entre cuerpo y mente tras impartir el módulo de psicoterapia en un curso para osteópatas en ISED y me puse a buscar. Así comienzan mis primeras incursiones en las técnicas energéticas: Biomagnetismo, Reiki, Jin Shin Jyutsu, Etps, Código curativo de la emoción, Técnica Metamórfica,… y otro sinfín de técnicas que he ido introduciendo en mis consultas, y que sin duda, han enriquecido mis conocimientos sobre la Psique y el cuerpo. Conocimientos que he ido aplicando en terapia desde entonces, aprendiendo cada día junto a las personas que me han dado el enorme privilegio de acompañarlos en sus caminos, resolviendo las situaciones por las que estaban pasando, superando proyectos duros, proyectos bonitos pero que cuesta ver,… MIL GRACIAS!

A todos estos conocimientos sumo la maternidad y la llegada de un hijo MAESTRO, que me hace ver cada día mis luces y sombras. Aprender de la vida, del amor, de vivir el PRESENTE.

Y qué decir de Psicomotiva,… cuánto hemos andado juntas,… Surge entorno a unas cervezas junto con mis compañeras de universidad y mi pareja – ¡cuánto le debo a mi compañero del alma!-. Nace en el año 2.000 y pronto la Web comienza a tener muchas visitas, personas registradas de diferentes partes del mundo,… me encantaba, ¡qué ilusión!! Todo iba bien hasta que años después Psicomotiva desaparece. Se desvaneció de la red por una acción desafortunada del Servidor donde estaba alojada. Me sentí como si hubiera perdido un hijo,… pero pronto convertí el sufrimiento en una oportunidad para transformar el concepto de la web y, aunque ha costado, Psicomotiva sigue en pie, una vez más, renovada con ganas y fuerza.

Estás en tu casa, espero que estés cómodo y que te gusten los contenidos. Te invito a que sigas aprendiendo a mí lado, pues todavía queda mucho camino por recorrer y muchos conocimientos que integrar.

BIENVENIDOS A TODOS Y MIL GRACIAS POR ESTAR AHÍ!!