¿Sientes ansiedad? Algunos consejos que te pueden ayudar

La ansiedad se ha convertido en una de las alteraciones psicológicas más comunes en estos últimos años.

Cuando nos excedemos en cualquier parcela de nuestra vida, en demostrarnos a nosotros mismos una exigencia excesiva o dejamos de dar importancia a nuestras verdaderas necesidades como seres humanos, la ansiedad somatiza físicamente, creando una barrera difícil pero muy posible de superar.

Su verdadero mensaje es hacernos ver que no nos estamos cuidando.

Aquí te dejo algunas recomendaciones por si en algún momento te encuentras en esta situación de ataque de ansiedad o pánico:

  1. Intenta eliminar los pensamientos de catástrofe. Piensa que estás sufriendo ansiedad y que ésta, inevitablemente, de la misma forma que aumenta tiende a disminuir. Es una cuestión de tiempo (puede durar de unos minutos a algunas horas, pero si se trata de ansiedad, no cabe duda de que finalizará).
  2. Fíjate en los síntomas que se estás sintiendo, no en los que pueden venir (no anticipes).
  3. Piensa que los síntomas son molestos pero NO peligrosos.
  4. No luches contra la ansiedad, sólo acéptala y déjala pasar.
  5. Respira hondo. Puedes tapar nariz y boca con ambas manos e inspirar el propio aire espirado. Si se tiene a mano, también es de utilidad respirar dentro de una bolsa de papel. Si notas cosquilleos en las puntas de las manos o en los pies significa que estás ventilando u oxigenando más de la cuenta, y lo que interesa es parar; lo puedes intentar aguantando el aire contando tranquilamente 1, 2, 3,4 y expulsándolo suavemente. Repite la operación hasta notar que de esta forma se introduce menos oxígeno, desaparece el síntoma de cosquilleo y resulta más cómoda la respiración.
  6. Una vez se van alejando los síntomas, reinicia la actividad de forma pausada, sin prisa.

Si no se da el caso de estar sufriendo un ataque de pánico, pero eres testigo de que le está ocurriendo a otra persona, entonces puedes colaborar. Es importante no sentirte impotente ante lo que le sucede a otra persona. Algunas pautas básicas serían:

  1. Ayudarle a recordar alguna de las recomendaciones anteriores: que se trata de ansiedad, que no luche contra ella, etc.
  2. Si se tiene constancia de que se trata de ansiedad, no llevarle de inmediato a casa. Permanecer un rato en el lugar en el que ha sucedido y acompañarle mientras ceden los síntomas. Es bueno no abandonar un lugar o situación estando en plena crisis. Si se teme que pueda ser otra cosa, es aconsejable llevarle a urgencias, pero siempre bajo la premisa de no animarle a pensar que le va a suceder algo horrible.
  3. Una vez haya pasado la crisis, no preguntarle constantemente como se siente ni animarle a tener conversaciones sobre los síntomas. Intentar desviar la atención hacia otros temas.

Aunque la ansiedad

sea parte de la vida,

nunca dejes que ella

controle tus movimientos

Paulo Coelho

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